Home » Actualidad, Internacionales, Portada » Las grandes cadenas ante el futuro: las 4 que mantendrán estatus y las 4 más defensivas
EL ALBA NOTICIAS. COM.-Las grandes cadenas vacacionales españolas afrontan la esperada salida de la crisis del coronavirus con distintas perspectivas a medio y largo plazo como fruto de su posición financiera y de su estrategia previa.
Meliá, NH, Barceló, Riu, Iberostar, Eurostars, H10, Piñero, Palladium, Catalonia, Princess y Be live (Globalia) son las doce mayores cadenas españolas, y todas han tenido que dar pasos inéditos este año.
Riu
es la cadena de entre las grandes con un menor ratio de deuda sobre ebitda, y
la que mayor porcentaje de activos tienen en propiedad, más del 90 por ciento.
Estos
meses los ha resistido mejor que el resto gracias al repunte del mercado
interno mexicano en Cancún, donde tiene una gran presencia, además de que a
medio plazo cuenta con el apoyo prioritario para enviarle clientes de los
gigantes Tui en Europa y Sunwing desde Canadá.
Iberostar,
de su lado, se ha visto favorecida por su buena posición de liquidez tras la
venta de su paquete de ACS, y a que ha tenido en los últimos años una
estrategia conservadora con una expansión poco agresiva.
La
cadena de Miguel Fluxá, que como Riu también tiene cerca del 90 por ciento de
sus habitaciones en propiedad, afronta a medio plazo una esperada apertura en
Cuba bajo la presidencia estadounidense de Joe Biden.
Meliá,
por su parte, llegó a marzo con una gran parte de sus hoteles ya renovados, y
además muchos de ellos conceptualizados bajo un modelo ‘bleisure’ al que se le
vislumbra más recorrido dentro del urbano, junto a que también ha sido la más
avanzada en digitalización y sostenibilidad.
La
hotelera de la familia Escarrer también ha podido aguantar estos meses con
mejores ingresos que el resto gracias a su exposición en China, donde la
recuperación ha sido más rápida, y del mismo modo que Iberostar mira a su
operativa en Cuba con gran optimismo tras la derrota de Donald Trump.
Grupo
Piñero, de su lado, guarda similitudes con las anteriores en su modelo
patrimonial en más del 90 por ciento de su cartera, y también con una
estrategia más conservadora en los últimos años en cuanto a expansión.
La
matriz de Bahia Principe se ha centrado en tiempos recientes en renovar y
conceptualizar su producto, mientras le hace ser optimista su concentración en
el vacacional, que será el segmento de recuperación más segura, con un vínculo
histórico con el mercado canadiense, para el que es más imprescindible viajar
buscando el calor caribeño.
Estas
cuatro cadenas comparten también liderazgos familiares definidos y una
naturaleza pionera, mientras otras cadenas se ven más expuestas a
incertidumbres a medio plazo con su accionariado, y con mayor cuota de los
alquileres en su cartera.
Hotusa,
la única de las grandes en admitir que ha contemplado un rescate público para
sus hoteles, afronta el medio plazo con un modelo en el que más de la mitad de
sus habitaciones en España están en alquiler, y cuenta con una mayor exposición
al segmento urbano, el más castigado estructuralmente.
Además,
el grupo de Amancio López es, de las principales hoteleras, la que tiene un
mayor ratio de deuda sobre activos, y su patrimonio amortizado está lejos del
de las grandes cadenas.
Barceló,
de su lado, se ha visto lastrado este año por el coste de los aviones de su
negocio emisor, además de que en España más del 70 por ciento de sus
habitaciones están en régimen de alquiler.
El
grupo mallorquín, cuyo accionariado se reparten once primos de dos ramas
familiares, encara el medio plazo con una menor parte de su planta renovada, y
con mayor exposición a un mercado como Riviera Maya, más dependiente que Cancún
del turista europeo y latinoamericano, al que se le augura más tiempo para
recuperarse.
Be
Live, por su parte, pertenece a un grupo como Globalia que ha sido el más
afectado en España y el que mayor inyección pública ha necesitado para evitar
la quiebra, y ha optado por intentar una fusión con Bluebay para mejorar su operativa
hotelera.
Palladium,
de su lado, era hace pocos años una de las cadenas más saneadas financieramente
como Riu, pero una apuesta fallida con derivados financieros de un familiar de
la hotelera le animaron a vender el otoño de 2019 activos a Azora.
El conglomerado de los Matutes, además, emprendió unas grandes inversiones en el Caribe, y ha tenido que recurrir a engrosar ostensiblemente su deuda desde entonces, mientras también su accionariado está repartido entre varios hermanos y las expectativas de varios primos.
En
cualquier caso, todas las grandes cadenas gozan de músculo y alternativas
suficientes para resurgir con cierto vigor de la mayor crisis vivida por el
turismo, pero algunas, por su situación financiera y su estrategia previa,
tendrán más dificultades para invertir en renovarse, y su estatus podría verse
rebajado ante una obligada postura más defensiva a medio plazo.
Contrataciones Públicas investiga contrato para recogida de basura suscrito por el Ayuntamiento de La Romana con empresa Urbaluz
MESCYT otorgará becas a estudiantes de INTEC ganadores de primer lugar en concurso de la NASA
Director de Jubilaciones y Pensiones resalta avances en la concesión de pensiones y apoyo a la Modernización Fiscal
El CONEP aboga por diálogo y búsqueda de consenso en proceso de reforma fiscal
Jubilaciones y Pensiones da a conocer labor de agentes de Control de Sobrevivencia
No hay comentarios:
Publicar un comentario